Candy Candy. Por Keiko Nagita

¿Nagita desligó el Manga de Candy Candy Candy la historia Final?

🌸Hemos decidido publicar el posfacio que está en las 4 ediciones oficiales de Candy Candy la historia final / definitiva.
Como saben, a cada edición, Nagita escribió un saludo especial de agradecimiento. Pero para la versión en Japonés, no hay nada de eso y lo primero que encontramos en la novela, es el prólogo.

Para las que han leído la versión Italiana, Nagita hace mención de desligar las imágenes del manga de la Novela.
« Las imágenes , no la historia »
Pero nótese que en la versión en español no dice eso: más bien hace mención del manga :

🌹En aquel momento, pensaba que la versión de historieta era más que suficiente.
Le tenía miedo a un proyecto que tendría que haber abrazado con gratitud hace ya mucho tiempo.

🌸Cómo podemos leer hace mención de la historieta( manga)

También dice lo siguiente:

🌹 Sin embargo, al transformar la última parte en una secuencia de cartas, me las apañé para agregar pequeños elementos que no había podido insertar en la versión original de la historia. Esa versión fue publicada de nuevo en 1990 (siempre en el sello de narraciones para adolescentes de Kodansha), bajo el nombre esta vez de Keiko Nagita. Más tarde, en 1996, tuve algunos problemillas legales (a aquellos interesados en saber más, les invito a hacer una pequeña búsqueda en la red). Tras solventar estos problemas, en el 2003, la editorial BOOK-ING (conocida después como Fukkan) se interesó en publicar una nueva versión de la novela, esta vez sin ilustraciones.

🌸 Dando así a entender que la novela viene de la edición de 1990 Y 2003.

También dice que decidió escribir todo desde cero, y como podemos darnos cuenta, Nagita mejoró muchísimo más la historia.
Y los puntos importantes a resaltar, es que Nagita, mejoró el epílogo, agregó retrospectivas/ capítulos extra.
E hizo tres cosas muy importante, las cuales dos de ellas siempre han estado en la historia, no las cambió:

1-Volvió a escribir el adiós definitivo de Candy y Terry.

2-Candy sigue corriendo a los brazos de esa persona a quien tanto anhelaba volver a encontrar; su príncipe de la Colina( Albert)

Uno de los cambios es que:

3- Mató a Susana para liberal a Terry del compromiso y con eso dejar que Candy eligiera entre Albert y Terry ( y ya sabemos quien se mantiene hasta el final de la historia junto a Candy, Albert . Para más referencia leer páginas 341,342,343 y 344)

Como pueden leer, Nagita en el saludo para la edición en español no hace ninguna mención de desligar el Manga. Al contrario, el señor Carles nos ha dicho en sus entrevistas, que la base de la novela, es el Manga . Por lo tanto, si aún hay cosas que usted no entiende o no tiene claro, lea el Manga.

Otro dato importante, Nagita dice que describirnos la relación de Candy y su amado requiere de una edición más larga.

Entonces ¿De quien habla Nagita? ¿Cual es relación que usted piensa que no lee a fondo y detalladamente punto a punto?

Ya leímos la de Anthony y Terry.
Y lo que leemos en la novela es un coqueto entre Albert y Candy una hermosa relación que se ha desarrollado en el epílogo del cual Candy hace mención:
❤️Albert le quita el sueño.
❤️A Candy, Albert le hace dar un vuelco el corazón.
❤️Agradece a sus padres haber sido abandonada porque así pudo conocer a Albert.
❤️ Albert le escribe a las dos de mañana.
❤️ Albert la presenta a sus padres.
❤️Candy se dice hermosa y se lo hace saber a su Príncipe.
❤️ Albert dice que aún es joven y soltero como para ser padre.
❤️ Candy queda extasiada después que Albert le canta.

Con todo esto y mucho más, a usted le hace falta ver más amor entre ellos 😁 ( algunas fans no todas )

Ahí tiene su respuesta; Albert es el amado de Candy, y no lo digo yo, lo dice la novela.

Hasta la próxima, Dios les bendiga 🙏🏻

POSFACIO 🌹

Me habría gustado abrazarme durante algo más de tiempo a esta historia, pero creo que ha llegado el momento de escribir las últimas palabras. Tengo en mi interior sentimientos contradictorios: por un lado, estoy muy triste, pero, al mismo tiempo, siento que en mi corazón que sopla una brisa ligera. Candy Candy se publicó por primera vez en Kodansha el año 1978 en un sello de narraciones para adolescentes. En aquella época, yo utilizaba el pseudónimo de Kyoko Mizuki. Han pasado ya más de treinta años desde entonces. En aquel momento, pensaba que la versión de historieta era más que suficiente.
Le tenía miedo a un proyecto que tendría que haber abrazado con gratitud hace ya mucho tiempo. Aun así, no fue nada fácil resumir en solo tres grandes volúmenes más de dos mil páginas ni reescribir una historia redactada a mano. Resultó ser una tarea muy exigente. Sin embargo, al transformar la última parte en una secuencia de cartas, me las apañé para agregar pequeños elementos que no había podido insertar en la versión original de la historia. Esa versión fue publicada de nuevo en 1990 (siempre en el sello de narraciones para adolescentes de Kodansha), bajo el nombre esta vez de Keiko Nagita. Más tarde, en 1996, tuve algunos problemillas legales (a aquellos interesados en saber más, les invito a hacer una pequeña búsqueda en la red). Tras solventar estos problemas, en el 2003, la editorial BOOK-ING (conocida después como Fukkan) se interesó en publicar una nueva versión de la novela, esta vez sin ilustraciones. Todo esto no hubiera sido posible sin el sincero interés de Wataru Satano, el responsable del proyecto, ni de vosotros, mis lectores.
Después de darle muchas vueltas, decidí aceptar la propuesta, tranquilizada al saber que la venta se haría a través de internet. Después de todo lo que sucedió, si era posible, prefería preservar el mundo de mi narración.

También tuve muchas dudas cuando Shodensha, en el 2006, me ofreció de nuevo publicar la novela en versión bolsillo. Sin embargo, al año siguiente, en el 2007, me enteré de que Yumiko Igarashi había anunciado durante un evente en Taiwán el nacimiento de «una nueva Candy Candy» y la publicación de una historia inédita. Aquello fue algo muy doloroso para mí, pero también me quité un gran peso de encima. Fue entonces cuando tomé la decisión.
Después de dar mi permiso para que se publicase la edición de bolsillo, volví a leer la novela después de años sin haberla tocado y reflexioné sobre todo un poco. Sentía un cariño enorme por la historia que había escrito hacía treinta y dos años. Me estaba preparando para abordar su cuarta edición. En aquel momento, me pregunté si todo estaba perfecto, si realmente en esas páginas existía el universo que quería mostrarle a mis lectores. Aquella sería la última historia que contaría sobre Candy, así que quería que todo fuera de verdad. No quería arrepentirme de nada. Entonces, decidí que iba a reescribirlo todo desde cero. El trabajo fue más complicado de lo que me esperaba. Presa de las dudas, no conseguía concentrarme. Estuve a punto de renunciar al proyecto cuando alguien apareció para rescatarme. Sí, fue Candy. Cuando termino de redactar una historia, lo que más me gusta es imaginar lo que ocurrirá después.
En mi mente, la conversación entre los personajes nunca se detiene. Por ejemplo, las conversaciones entre Candy y sus amigos me han acompañado durante muchos años después de la publicación de la novela. A día de hoy, sigo recibiendo noticias suyas. La chica que se me apareció en aquellos momentos tan difíciles fue una Candy más mayor, a punto de enfrentar la Segunda Guerra Mundial (la continuación, de la que solo yo puedo disfrutar, constituye el capítulo final). Me sonrió y me condujo a una elegante sala de estar. De una de las paredes colgaba el cuadro de Slim.
Por la ventana abierta, entraba el perfume de los narcisos y, mientras admirábamos juntas la pintura, me pareció escuchar que Candy decía: «el pasado es algo doloroso y maravilloso al mismo tiempo, ¿no crees?». Empujada por esas palabras tan amables, reescribía la novela junto a ella, recordando con nostalgia el tiempo pasado.
Mis queridos lectores, debo negaros una cosa, y me refiero a todo lo que se ha comentado respecto al «amado» de Candy.
Mi intención siempre ha sido mantener la incertidumbre.
Esta novela siempre estará incompleta. La adaptación a novela de una historia para una historieta siempre revelará imperfecciones (debido a mi juventud en aquel momento y a mis limitaciones).
Revelar la identidad de este «amado» requeriría la redacción de una historia larguísima. Algo que nunca sucederá.
Además, creo que desvelar este dato equivaldría a robar el sueño de los lectores que nos han seguido durante tantos años (aunque puedo imaginar que habrá opiniones de todo tipo). Por lo que a mí respecta, este detalle seguirá siempre siendo un secreto (lo digo un tanto divertida), pues quiero que podáis saborear vuestra propia imaginación.
En estos momentos, siento una alegría que hacía tiempo que no sentía. Nunca habría pensado que, algún día, la historia de Candy cobraría vida primero bajo la forma de una historia para adolescentes (con la editorial Fukkan) y, después, bajo la forma de la novela que tenéis en vuestras manos.
Creo que sabéis que todo esto ha sido posíble gracias al cariño que habéis demostrado por la protagonista y al apoyo de muchísimas personas de mi entorno.
La ayuda de Akira Higashiura (en aquella época redactor jefe de la revista de manga Nakayoshi), el apoyo del encargado Mitsuo Shimizu, la maravillosa habilidad para el dibujo de Yumiko Igarashi (por la que sentía en aquel momento una gran gratitud), la serie animada realizada por Toei y su pegadiza canción…
La unión de todos estos elementos es lo que me hace hoy en día tan feliz. No quiero seguir dando explicaciones de por qué la ilustradora y la escritora de la historia original decidimos separar nuestros caminos, pero sí quiero expresar mi profunda gratitud hacia mis lectores. Gracias por no haber olvidado nunca esta obra. Estoy convencida de que esta historia, vinculada al principio al mundo de los dibujos, continuará cosechando éxitos.
Quiero agradecer al señor Hiroaki Abe, de Shodensha, por haberme apoyado con tanta fuerza durante todos estos años. El proyecto inicial de la edición de bolsillo se ha convertido en un libro maravilloso.
Gracias también a Eiji y Akane Sakawaga, a quienes me une un vínculo misterioso. Son ellas las fotógrafas de la imagen de la portada original japonesa, que, envuelta en una atmósfera perfumada, tiene como tema la esperanza.
De nuevo, muchas gracias a todos los que me han apoyado.
Ojalá pudiera lanzaros a cada uno de vosotros, con inmensa gratitud, una rosa Dulce Candy.

Señorita Pony, es verdad que nadie puede saber qué le espera a la vuelta de la esquina. Pero, si avanzamos con coraje y sin miedo, encontraremos al final del camino una alegría tan grande como la que siento yo en estos momentos.

Keiko Nagita.

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